Playa de Senegambia y los cayucos de Tanji. Gambia

Etapa 2 
Durante la estancia con la familia gambiana que nos hospedaba en Sukuta, aprovechamos para visitar las zonas más turísticas de la costa.
Con Ibrahim como acompañante fuimos a Senegambia


Que es Senegambia? Esta es una de las preguntas que me hacía antes de partir cuando oía este nombre... 
Me imaginaba un lugar entre Senegal y Gambia, una zona fronteriza no bien definida… 
Pero,,, Senegambia es solo la zona más turística de Gambia. 


Aquí están los grandes Hoteles de lujo, las Guest Houses, restaurantes y locales para turistas, además de varias atracciones como el Monkey Park.
Senegambia es una zona costera que está entre Serekunda y Tanji, más precisamente Kololi es su centro.
Cuando entras en Senegambia notas la diferencia entre el mundo gambiano normal y el creado para el turista.


Fuimos a visitar la playa de Senegambia, una playa de arena clara, larga, muy larga. A pesar de ser una playa no cuidada, casi en estado salvaje, no es una playa sucia.
Aquí nos bañamos en el cálido mar de Gambia. El mar es muy tranquilo y es uno de estos mares que no tiene fondo,,, caminas y caminas y no baja de altura,,, hasta que te cansas de caminar y decides mojarte en aguas bajas. El tipo de arena que hay, diría con limo, deja el mar un poco turbio.


En el agua no había nadie,,, turistas había pocos y la mayoría de los gambianos no saben nadar…
Aquí empezamos a sentir la presión acosadora de los vendedores de zumos y de lo que sea…
En Senegambia los precios son muy altos, un zumo te puede costar 125 Dalasi (aprox. 2.60€) y un plato de comida 400/500 Dalasi (aprox. 8/10€).
Lo bonito de la playa es que no hay mucha gente, pero como belleza natural, nada de especial…


Por lo que vimos y nos contaron, Senegambia es una zona de turismo sexual, sobretodo de mujeres extranjeras de todas las edades que salen con chicos de Gambia…
Aquí pasamos unas horas,,, también aprovechamos para sacar información a agencias de tours. Es el único lugar donde las encontramos a pie de calle, además de ser uno de los pocos lugares de Gambia donde puedes encontrar Free Wi-Fi en los locales…


Después de pasar unas horas en Senegambia fuimos con un par de taxi-bus hasta Tanji, coste 18 Dalasi (aprox. 0.40€). 
Aquí a partir de las 4.00h de la tarde llegaban los cayucos de los pescadores a descargar lo que capturaron durante el día.


Tanji es un pueblo de pescadores. La playa está llena de barcos pesqueros, o cayucos. 


Dos veces al día, por la mañana y por la tarde, los pescadores llegan a la orilla a descargar pescado. Por lo visto el mar de Gambia es muy rico en pescado y suelen exportarlo a los países limítrofes y en el interior de África. La industria del pescado es la fuente de ingreso más grande del país. De ella viven muchas personas.




Cuando llega el pescado en los cayucos el ambiente es muy bonito en Tanji.
Los pescadores pasan el pescado a los porteadores, que en cubos lo llevan a los compradores mayoristas. Estos los dividen entre el que van a exportar fresco y el que van a ahumar. 
A los grandes mayoristas les compran los mayoristas locales, que a su vez lo venden a los más pequeños, hasta que llega al comprador final. Por la playa te puedes encontrar gente con su pequeño cubito con cuatro pescados que intenta vender a alguien.



Cuando los porteadores corren en la playa para llevar el pescado, se les caen piezas y los niños corren detrás de ellos recogiéndolas para sus familias o para llevarlas a alguien que las venderá.



Después de pasar un rato bonito observando los pescadores, Ibrahim nos llevó a ver la zona donde ahumaban el pescado.




Muchísimo pescado lo van ahumando para que se conserve. No hay muchas neveras en el país…
El pescado lo ordenan encima de grandes hornos de cemento y lo dejan ahumarse durante 3 días. A lo largo de este tiempo lo van removiendo.




Los restos de los pescados que abren, vísceras y demás cosas, lo reúnen y lo mezclan con tierra para hacer adobo para fertilizar los campos. Del pescado aprovechan todo.


Desde Tanji con otros taxi-bus volvimos a Sukuta.



Al día siguiente teníamos que ir a entregar material escolar a una escuela y el siguiente día nos despediríamos de nuestra familia gambiana para aventúranos en el centro del país, río arriba hasta Janjanbureh (Gerogetown). 

Sukuta y Serekunda  <<  >>  Río Gambia 

Las ciudades de Sukuta y Serekunda, Gambia

Etapa 1 
Llegó el momento de conocer el África negra, en concreto Gambia.
Gambia es un muy pequeño y tranquilo país rodeado por Senegal.
La idea era estar lo más posible con la gente local y hacer una pequeña obra de ayuda humanitaria, entregar material escolar a alguna escuelas de Gambia.


Para entrar a pleno y sin miedos en la cultura de Gambia la decisión fue quedarse en una verdadera familia Gambiana a través del Couchsurfing (CS).
Contacté con un chico de Gambia que nos hospedó en la casa familiar.
Llegamos al aeropuerto y Ousainou y su primo Ibrahim nos vinieron a buscar. Con un taxi fuimos a su casa en Sukuta, coste 500 Dalasi (GMD), (aprox. 11€).


Cambiamos algo de dinero en el pequeño aeropuerto, el resto lo cambiaríamos en la ciudad, donde el cambio estaba mejor.
Llegamos a mediodía, el calor era intenso, aunque seco. Las carreteras, aparte la principal, eran de tierra. Llegamos a la casa y nos enseñaron la habitación donde en un principio nos íbamos a quedar un par de noches.


En general las casas familiares en Gambia son casas terreras, con habitaciones alrededor de un gran patio de tierra, donde se mueven libres cabras, pollos y animales…
Nuestra habitación o mini casita, tenía una parte de entrada que se suele usar para reuniones y para rezar, la habitación tenía una cama con mosquitera y un pequeño patio trasero que usábamos para hablar con amigos. 



Además en el pequeño patio había un cuarto con un grifo, unos cubos donde echar agua para ducharnos y un agujero donde se podía orinar. 
El “baño” que se usaba para defecar, era un agujero en el suelo en el gran patio general. Aquí era donde iba toda la familia,,, y a pesar de esto, el agujero estaba siempre muy limpio y no olía mal.


En el patio familiar solía estar el patriarca, sentado en una silla, los niños jugando y mujeres ocupadas en sus tareas. Los hombres o hijos solían volver por la noche.


Las horas que pasamos aquí solíamos hablar con los chicos o jugar con los curiosos niños…


El primer día, recién llegados,,, la familia nos preparó una comida. 
Con Ousainou e Ibrahim nos sentamos en el suelo y comimos un arroz con un pescado en el centro cubierto con una salsa muy picante de cacahuetes… A pesar del picante, estaba rico… luego nos quedamos charlando toda la tarde tomando te. Tomar el té es una especie de ritual en las reuniones de los gambianos.


Por la noche nos llevaron a un Festival de música en la ciudad de Brikama. Para llegar tuvimos que coger cuatro taxi-bus y tardamos casi dos horas para recorrer 20 kilómetros…
Un taxi-bus es un coche que se mueve a lo largo de un recorrido sin salir de él,,, suele costar 8 Dalasi (aprox. 0.15€) por persona. El problema fue que éramos 4 y era complicado encontrar un taxi-bus libre.


Llegamos a Brikama,,, la ciudad era muy oscura, pero con mucha gente por las calles. Para entrar al festival tuvimos que pagar una entrada de 100 Dalasi (aprox. 2€),,, pero cuando entramos no había nadie… Salimos y dimos una vuelta por la ciudad,,, hasta que de repente empezamos a escuchar música de tambores africanos… Seguimos la música y llegamos a una fiesta o ceremonia,,, no entendimos lo que era, pero estaba muy guapa… Lo curioso fue que alrededor de la música había solo mujeres bailando… los hombre estaban tímidamente parados lejos de la fiesta.
Fue muy curiosa e interesante la ceremonia…
Después de disfrutar de buena música decidimos volver al festival,,, supuestamente con música mejor… pero no! Dentro del recinto había unos DJs,,, muy malos,,, y hombres, solo hombres,,, alrededor del escenario parados escuchando música.
Fue muy curiosa la diferencia y las separaciones que había entre hombres y mujeres y esto lo seguimos viendo durante el resto del viaje.


Para volver regateamos el precio de un taxi “normal”… desde 600 Dalasi que pedían nos lo dejaron a 250 Dalasi (aprox. 5.20€). Otra cosa muy curiosa fue que los chicos que nos acompañaban (lugareños), no sabían regatear,,, y le pareció increíble el precio que conseguí.
Volvimos a la casa destrozados de cansancio… el primer día empezó muy intenso!



Al día siguiente nos fuimos de excursión a Senegambia y Serekunda.
Serekunda es la ciudad más grande de Gambia, más de la capital Banjul.



Serrekunda es básicamente la ciudad comercial del país,,, aquí se compra y se vende de todo.
Es una ciudad muy caótica, con mucho tráfico. Es prácticamente un gran mercado al aire libre…


Es interesante pasar unas horas y mezclarse con el caos general… pero nada más.
Serekunda es el mejor sitio para comprar, de hecho aquí fuimos prácticamente para comprar el material escolar que íbamos a regalar a una de las escuelas de Sukuta.


En la tranquila Sukuta al final nos quedamos 4 noches, teníamos que entregar el material escolar y organizar el resto del viaje. 


Sukuta es una pequeña ciudad, la población es mayormente Mandinga, y gracias a nuestros amigos aprendimos las palabras básicas para empezar una conversación y mezclarnos mejor con la gente local.


Escapada por Marruecos

Introducción. 
Escapada a Marruecos, la hicimos en una semana en Noviembre 2016.

Después de tantos años viajando me parecía una vergüenza que todavía no había tocado África.
Pero, ya había llegado el momento de empezar a explorar el gran continente africano.
Ya que mucha gente me había hablado muy bien de Marruecos me pareció un buen inicio empezar por allí.


No hace falta ningún visado para entrar a Marruecos.
Llegamos a la ciudad roja, Marrakech. Aquí nos quedamos unos días y aprovechamos para visitar el Valle de Ourika una excursión muy fácil de hacer saliendo de Marrakech.
Una de la idea que me fascinaba era ir al desierto y pasar por lo menos una noche en las grandes dunas de arena. Con una excursión desde Marrakech pasamos tres días recorriendo el interior de Marruecos hasta llegar a las dunas del desierto de Mezouga, casi a la frontera con Argelia.
El país me sorprendió por su diversidad, me imaginaba un país de tierra seca, calor y polvo, pero me encontré con valles verdes, frío, ríos e incluso grandes lagos cerca del desierto. 

Conseguimos hacer lo propuesto y pasarlo muy bien.



Shakar Marruecos


Hacia el Desierto de Merzouga, Marruecos

Etapa 3 
La última excursión del viaje la contratamos en Marrakech, se trataba de ir 3 días hacia el Desierto de Merzouga y pasar una noche en una tienda Berebere, una Jaima. 


Después de mirar varias agencias por las calles de Marrakech finalmente encontramos una que nos hizo un buen precio. Tres días de viaje, una noche en un hotel y una en una Jaima en el desierto, desayuno y cena incluida lo conseguimos por 650 MAD (aprox. 60€) cada uno. El grupo era de 17 personas y nosotros conseguimos el precio más barato. Hay que decir que en la primera agencia a la que fuimos a preguntar empezó el regateo pidiendo el doble de lo que luego pagamos en otra.
Salimos muy temprano por la mañana, los primeros dos días teníamos que recorrer aproximadamente 800 kilómetros parando en varios puntos de interés, y el último día se trataba de volver a Marrakech de un tirón,,, un total de 11 horas de Minivan.


El Primer día…
Cruzamos las montañas del Atlas, el tiempo estaba frío, estaba medio soleado…
Las cimas de las montañas estaban nevadas, debido a las fuertes lluvias de los días anteriores.
El punto más alto que cruzamos fue a 2300 metros.



La parte del Atlas que cruzamos me pareció bastante verde,,, aunque había muchas zonas de rocas áridas. El aire estaba bastante frío. De vez en cuando hacíamos paradas,,, muy estudiadas para que los lugareños nos pudieran vender los cristales de cuarzos del Atlas.
Por lo visto muchos son “falsos”, o sea, con colores artificiales,,, una forma para intentar reconocer el engaño es mojar las piedras, si se va el color,,, ya sabes!!!!


La primera parada importante la hicimos en Ksar Ait-Ben-Haddou.
Un Ksar es básicamente una antigua construcción Berebere tipo castillo con pueblo en su interior. Este Ksar es del siglo once y me pareció increíble.



Es un lugar donde rodaron muchas películas y una de las últimas producciones importantes fue Game of Thrones.
El Ksar Ait-Ben-Haddou está básicamente construido en adobe y las fachadas de las casas están decoradas con motivos arabescos cincelados en ellas.



La visita la hicimos con un guía contratado para la excursión que nos explicó el lugar.
Hoy en día en el Ksar viven solo una diez familias y lo usan básicamente como lugar de venta para los turistas y lo alquilan como escenario para las películas.
El Ksar Ait-Ben-Haddou me pareció un lugar precioso y una visita que no se puede evitar si pasas por estas zonas.



Justo al salir del pueblo empezó a llover muy fuerte,,, nos fuimos a almorzar,,, y la lluvia nos acompañó prácticamente el resto del día.
Después de almorzar nos dirigimos hacia Ouarzazate,,, aquí paramos para ver el museo del cine,,, pero ya que a nadie le interesaba ir nos marchamos y seguimos el camino.



Siguiente destino el Valle de las Rosas,,, aunque no pudimos ver mucho porque estaba lloviendo y oscureciendo,,, en invierno anochece antes…
Sobre las 18.00h llegamos al primer hotel donde íbamos a pasar la noche,,, hacía mucho frío y llovía.
Después de la cena,,, a dormir que al día siguiente el despertador era a las 6.00 de la mañana.

Segundo día…
Desayuno y en marcha hacia la Garganta de Todra, pero primero paramos en una cooperativa Berebere, aquí se unió nuestro nuevo guía del día. Nos llevó en la casa donde nos enseñaron como hacían las alfombras,,, y obviamente intentaron vender…



Terminada la visita a la casa nos fuimos hacia la Garganta de Todra. Fue un paseo de una hora ida y vuelta por una carretera que atravesaba la garganta. En el centro corría un río lleno de agua. Las paredes rocosas eran muy altas y se usan para escalar.



Después del paseo en la garganta dejamos al guía y nos dirigimos a almorzar. El problema de estas excursiones  es que se paran donde hay solo un restaurante y, o comes allí, o no comes,,, además en general la comida no es muy buena y los precios son para turistas con menú a 10€ o más.


Después de almorzar nos encaminamos hacia el desierto de Mezouga, allí teníamos que subir a un camello para llegar a nuestro campamento Berebere.
Durante el recorrido los paisajes fueron cambiando y la tierra se hizo cada vez más árida, habíamos pasado por zonas muy verdes y con mucha agua, pero ya el terreno era un desierto de tierra dura y piedras.




Poco a poco empezamos a ver las altas Dunas color rojizo del Desierto de Mezouga
Llegamos al lugar donde nos esperaban un guía y sus camellos,,, eran las 16.00h.


Preparamos nuestro pequeño equipaje para pasar la noche en el desierto en una jaima Berebere.
Subimos a los camellos y nos adentramos como una caravana de nómadas en las altas dunas de arena…



La luz era muy bonita, la idea era llegar al campamento para ver el atardecer.


Como serpientes que siguen un camino imaginario nos deslizamos sobre la cresta de las dunas.



Llegamos cerca del campamento, desmontamos de los camellos y nos fuimos a las jaimas.
Era un circulo de tienda, una donde se cenaba y las otras donde nos quedábamos a dormir.


Lo bueno fue que parecían de verdad y no preparadas para un turista que quiere estar en el desierto con todas sus comodidades. En el interior de la jaima había una serie de colchones tirados en el suelo, con mantas para el frío. No había luces,,, el baño era una pequeña tienda apartada del campamento con un agujero y el lugar de cocina era otra tienda siempre apartada del campo.


Obviamente no había agua, solo había la que tenías que haberte llevado.
Dejadas las cosas nos encaminamos por los alrededores para ver el atardecer.
Y por nuestra sorpresa empezó a acercarse una tormenta… en el horizonte las nubes se hacían cada vez más negras,,, mientras el cielo se teñía de rojo por el atardecer.



Se empezaron a ver rayos y escuchar truenos… Las columnas de agua que se veían se tiñeron también de rojo. La tormenta se estaba acercando rápidamente…
Volvimos a las tiendas y fuimos a cenar,,, eran las 18.30h y ya era de noche. Durante la cena empezó a llover.



Hay que decir que la comida fue una de las mejores de estos días de excursión, simple, pero sabrosa.
Después de cenar empezó la fiesta con música Berebere,,, con tambores y cantos.
Nos acostamos temprano, al día siguiente el despertador era a las 5.30h.
El aire estaba muy frío, tuvimos que dormir vestidos y con un par de mantas.
Por la noche me deserté y salí a dar un paseo,,, el cielo estaba completamente despejado y se veían las estrellas… Una imagen increíble,,, la vía láctea,,, las miles de estrellas,,, y una estrella fugaz enorme cruzó el cielo con toda su calma…


Tercer día…
Nos despertamos a las 5.30h,,, montamos en los camellos y nos encaminamos hacia el pueblo.
Durante el camino vimos nacer el sol.
Me gustó más el camino de ida,,, por su colores y luz.


Una vez llegados al pueblo, desayunamos y subimos al minivan…
Empezaba el camino de vuelta,,, más de 700 kilómetros de un tirón… Tardamos 11 horas en volver a Marrakech.
El día estaba soleado, aunque el aire estaba frío. Los paisajes fueron cambiando,,, valles verdes,,, desierto,,, rocas,,, montañas con nieve.



Y finalmente llegamos a Marrakech.
La excursión me gustó, el precio que conseguimos estaba bien por todo lo que hicimos…
Pero me quedé con las ganas de estar más en el desierto, hubiera saltado parte del recorrido para estar un día y dos noches en el desierto.
Una vez en Marrakech pasamos un último día para luego volver.
Desde el Ryad conseguimos un taxi para el aeropuerto por 100 MAD (aprox.9,4€).